El papel del lenguaje natural en los sistemas multimedia: una reflexión sobre la tecno-simpleza y la ciber-ingenuidad
Lluís Codina
Universidad Pompeu Fabra
En una época en que cada vez más mensajes compiten por atraer nuestra atención, en un momento en que nuestro opulento mundo informativo nos satura con una oferta inabarcable, conviene entender, más que nunca, que simplemente más información no es la solución de nada, aunque esa información se denomine multimedia.
Sin duda, la adición de imagen y sonido a los sistemas informáticos es uno de los más significativos avances de la computación de los últimos años (Gibbins, 1992; A. López Yepes, 1993), con un impacto en nuestra cultura que, probablemente, será mucho mayor que aquel que todas las predicciones de la década de los 70 y 80 auguraban a la Inteligencia Artificial.
Es difícil, por ello, exagerar la importancia de los sistemas multimedia, en cuanto significan, de hecho, una capacidad de computación del mundo real de la que carecían hasta ahora los ordenadores (Pollitzer, 1992).
Ahora bien, desde el punto de vista de la Documentación resultaría pueril confiar en que la simple incorporación de imagen y sonido a un sistema de información hiciera a éste más útil. Un sistema mal diseñado multimedia es tan inútil como un sistema mal diseñado a secas.
La proposición que se desea defender aquí es que una fuente de información multimedia, salvo que sea una fuente trivial, necesita un sistema de recuperación de información textual para ser útil; de lo contrario será tan inútil como un depósito de documentos multimedia sin un sistema de índices que permita su recuperación.
Se defenderá también la proposición de que el mejor sistema de que disponemos para representar y recuperar objetos y documentos multimedia es la información textual, información que adopta la forma de relatos o de declaraciones textuales (resúmenes o textos completos) y de descriptores extraídos del lenguaje natural.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario